Esto es lo que siento de Antonia

por Preludetram

Textos del Desalojo [para la pérdida],

Se llevarán todas mis pertenencias, todas las ofrendas. Las que llegaron alzadas en guirnaldas y gajos, las que caían prodigándose, las que quedaron en suspenso, las rezagadas para largas fatigas, las de formas aprendida, roce estable. Llegaran batallando por encima de las cosas, por encima de viejos tanteos, olvidados tanteos, rodando por tierra los destrozos, el ovillo apenas comenzando, la perla apenas engastada, llegarán feroces, llegarán con odio, llegarán con desprecio proclamando el vacío. Me irán despojando de todos: punto, gesto, voz. Aparecerán de pronto por entre círculos, ángulos y rectángulos, duras geometrías de líneas agónicas, infinitas paralelas sin posibles encuentros, volúmenes de sangres. Me irán despojando de todo, del aire, del reflejo, de la forma. La hora será cóncava, el cielo será cóncavo, la tierra abrirá su cráter cóncavo en la última ofrenda.

AP, 1973-75

Ese oscuro animal del sueño [pensando en Miguel -para él],

Algún día la muerte me derribará. Vendrá callada sin brillo desparramando su ardor. Ni escucharé su paso. Me tomará desprevenida a caso a mitad del día o en el final de la noche. Nada sabré de su peso, de su desnudo deseo. Se acercará suavemente o con iracundo temblor. Con un anchuroso manto toda me envolverá. Quedaré prisionera sin sentir y sin soñar. Quedará atrás la vida, el palpitar de la sangre, los sabores y los gestos. Los cantos se apagarán. Me dejará sin ojos para mirarte, tendré las cuencas vacías y el soplo de mi respiro nunca más lo sentirás.

AP, 1970-80

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